sábado, 10 de septiembre de 2011

visita

Me levanté a las siete menos cinco para preparar el desayuno, intentando no hacer ruido me dirigí al baño de mi hermano ya que pense que iban a usar el de mi habitación, saqué dos toallas una para el pelo y otra para el cuerpo. Me metí aa la bañera intentando relajarme, cuando salí me sentí como nueva, me cambié de ropa y me fui a la habitación. Para fastidiarles un poco, subí la persiana de golpe para que entrara toda la luz que había que aunque no habían rayos de sol, le podría fastidiar.

-Buenos dias niños, a levantarse que ay que ir al cole…-ninguno se inmutó, asi que me fui a el pasillo y cogí el jarrón, retiré las flores y le eché agua a la vez y se despertaron de un brinco.- Buenos días... dormilones jajajaajajaj- Salí corriendo ya que veía que Angela y Jacob venían a por mi- olle, no vale emboscada, ahhhhhhh, bajame, bajame, Jacob Black como te pille te vas a acordar el resto de tus dias- Jacob me cogió y me llevó hasta la cocina en el hombro como si fuera un saco de patatas. Cuando porfín me bajó me senté en el sofá de brazos cruzados, como una niña pequeña.

-Perdón, pero te lo merecías por despertarnos así jajajaja- No pude contenerme y estallé a risotadas

-Te perdono, pero que no se te vuelva a ocurrir.

Salimos a tiempo, cogí el coche de mi madre y nos fuimos a secretaría a cambiar los horarios para coincidir los tres en algunas clases, cuando nos adentramos a nuestra primera clase nos encontramos con Edward y sus hermanos, me quise dirigir hacía ellos pero no pude ya que el profesor iba a empezar la clase, Jacob se sentó a mi lado y Angela atrás mí. Las clases fueron muy aburridas sin Angela ni Jacob. Pero le di gracias a Dios que Edward estuviera en la de Español, me despedí de los hermanos Black y me adentré a Español, entonces vi a Edward, me dirigí a la silla, me senté y deje los libros encima de la mesa.

-Hola, ¿Qué tal?- El me miraba extrañado- Tierra llamando a Edward….- Le sonreí, el me miró confundido, como si mirara através de mis ojos.

-Ehhhhh, hola, ¿Qué tal ayer?.- Parecía estar preoucupado por algo asi que fui yo la que contraatacó.

-¿Te pasa algo Edward?, No se si serán alucinaciones mías o que, pero te veo mas distante conmigo, como si intentaras evitarme.- Los ojos me escocían a causa de aguantar las lágrimas.

-No Bella, son alucinaciones tuyas, ya veo que as echo buenas migas con los Black, te dije que no te iba a costar tanto- Le notaba un deje de tristeza pero lo dejé así. Cuando terminó la clase me despedí de Edward para irme a comer, Cuando iba de camino al comedor me topé con la hermana pequeña de Edward, Alice, siempre me decía que si me la encontrara, que esquivara el tema de la moda, pero como ya yo adoraba la moda...

-Hola, ¿Puedes quedar este fin de semana para ir de compras?.- yo, de compras, claro que si.

-Por supuesto, las compras me fascinan.- Vi como a Alice se le iluminaban los ojos, le entrgué mi numero y ella me dio el suyo.

-Bueno pues nos vemos luego, adiós Bella.- Vi como se alejaba con ese andar tan peculiar de bailarina. Me fui corriendo a la cafetería, ya que seguro me iban a echar la bronca por llegar tan tarde.

-¿Dónde estabas?.- Enarqué una ceja y Jake se rió- No sabes lo que me a costado encontrar sitio libre para los tres.- Dijo enfadada.

-Perdón mama, estaba hablando con la hermana pequeña de Edward, ¿Mejor?.- Le pregunté como una niña pequeña.

-Esta bien, pero que no vuelva a pasar .-  Me cruzé de brazós, cuando ví el movil tenía seis llamadas perdidas de Edward ayer, me dí la vuelta y le ví, conversando con sus hermanos, me metí en la conversacion que tenían Angela y Jake, estuvimos hablando durante un rato cuando de repente estaba casi todo el mundo en silenció, en ese momento me quedé ciega, alguien me había tapado los ojos… Toqué las manos de este y….

-Ahhhhhhhhhhhhhhh- Me quitó las manos y … era mi hermano- !Jonathan¡ ¡Que alegría!- Le abracé lo mas que pudé, ¿Cómo es que no me habían llamado?

-Hola hermanita, ¿Tanto me echabas de menos?- Cuando nos volvimos a abrazar me dijo al oído- Nos mira todo el mundo- Reí

-Te quiero, te quiero, mejor será que nos vayamos fuera- Cuando me bajé de la silla no me dí cuenta que estaba mi primo, fui a abrazarlo al igual que a todos sus compañeros de la guerra, cuando los abracé a todos me despedí de mis amigos, salimos de el comedor y todo el mundo empezó a silvar y aplaudir.

-Que sepas que yo tambien te quiero- Me dio un beso en la mejilla- Bueno y cuentame, ¿Qué tal con tus nuevos amigos?- Se le veía el horror en el rostro, ¿Cómo podía preoucuparse por mi, depues de todo de lo que a sufrido?.-Tranquila, estoy bien.- me dijo como si leyera mis pesamientos.

¡¿Cómo no quieres que este tranquila¡?, ¿Tu sabes lo que e sufrido sabíendo los que os podía pasar a todos?, no te e visto en un año y tres meses, sigues igual…- Agaché la cabeza llorando, mi hermano me levantó la barbilla con el dedo indice. Se levantó e hizo el saludo militar- ¿Pero que?...

-Señorita, se presenta, Jonathan Swan McArthy, coronel del ejercito de Canadá- Me guiñó el ojo, no me lo podía creer.

-Jon, ¿Enserio?- Afirmó- me alegro muchisimo…. por ti- pero a medida que terminaba la frase me iba a bajando el tono de voz.

-¿Qué te pasa? Sabes que no me gusta que estes triste.- Le miré incredula, ¿Habia escuchado bien?

-¿Cómo te atreves a decirme que no te gusta verme triste, por si no te acuerdas, te lo digo yo, fue tu culpa que día a día no me olvidara de ti, de saber como estabas, osea, que no me digas que no te gusta verme triste.- El me miraba con el ceño fruncido como si quisiera explotar, y eso era lo que quería- Mejor nos vemos en casa despues de clases, adiós y me alegro mucho por ti, de corazón- Y puse mi mano en el pecho.

  •  -Esta bien,te veo luego- Me dio un beso y se despidió.

Me fui donde mis amigos y estos me miraban extrañados ya que seguro pensaban que me iba a ir a mi casa. Cuando me senté me preguntaron lo que me había pasado, les conté la historia hasta que sonó el timbre, hoy justo tenía clase de historia y como no trataba sobre la guerra. Me senté como siempre al lado de Jake, pero por suerte eran mesas de tres a si que me senté en el centro, desde que Jacob y yo hablamos y nos contamos casi todo eramos inseparables, siempre nos cogíamos de la mano, pero no sentía ese amor hacia un buen amigo si no como una pareja, no me percaté que me llamaba el profesor hasta que Jake me apreto la manos.

-Señorita Isabella, venga aquí porfavor, ya que unos familiares suyos estan en el ejercito ¿Nos podría decir o explicar que es lo que se hace en el ejercito?.- Me puse isterica ya que tenía que hablar de eso, justamente de lo que huyo continuamente.

-Suerte- Me dijo Jacob, le sonreí.

 - En el ejército, no se exactamente lo que se hace, lo único que se de primera mano es lo que se sufre al tener familiares o amigos en el ejercito, en el ejercito día a día muere gente, para mi desgracia mi hermano y mi primo estan en el ejército de Afganistan- Veía como Jacob me miraba con pena, mientras notaba como las lágrimas salían de mis ojos.- a si qué por mucho que luchemos para nuestra democracía y ganemos, quedarán en nuestras mentes todas las muertes de esas mujeres, hombres… y niños.- Cuando terminé todos me aplaudieron, mientra se acercaban Jacob para abrazarme al igual que Angela. Estaba tan concentrada en lo mío que ni me dí cuenta que estaba Edward y su hermano Jasper obsrvando la escena. Gracias a dios cuando terminé mi discurso sono el timbre para irnos a nuestra casa. Jacob llamó a su madre para decirle que se quedaban a dormir toda la semana. Nos dirigimos a mi coche cuando Edward me llamó, me dirigí hacia el mientras Jacob y Angela se metían en el coche.

- Hola Bella, olle siento mucho lo ocurrido ¿Puedes quedar este fin de semana un ratito?- Medité un segundo pero asentí.

Quedamos el Sábado a las tres y media de la tarde. Nos fuímos a toda velocidad hasta la casa de Jacob y Angela, no era muy grande, pero éra acogedora, yo le esperé en el coche por que digamos…, no me gusta entrar en distintas casa. Cuando salieron, les ví despedise de su madre, llevaban consigo una mini-maleta cada uno. Nos dirigimos a toda máquina hacía mi casa, cuando entré ví a mi hermano sentado en el sofá con mi primo y mi padre, mle miré y el a mi, de tanta rabía que tenía contenida me subí corriendo las escaleras. Dejé la mochila y los archivadores tirados al suelo. ¿Cómo podía estar tan tranquilo mi hermano? ¿Acaso no se daba cuenta de lo mucho que sufria? Todavía enfadada decidí bajar a decirle cuatro verdades a mi hermano y a mi primo. Cuando estaba en la penultima escalera vi a mis amigos hablando con ellos, ¿A caso no se daban cuenta de lo que estaban haciendo?.

-Que bien, porfin bajas-¿Cuánto tiempo llevaba en mi habitación?- Ven sientate- Eso que me dijo me hizo que recoradara lo que iba a decirles.

- Mama, no me voy a sentar solo e venido a decir cuatro verdades a mi hermano y a mi primo.- Los dos al mismo tiempo rdarón los ojos.- Mirar os quiero más de lo que creeis, por eso os ruego por última vez que eso quedeís, aquí, en casa, con vuestra familia.- Mi hermano iba a hablar pero levanté la mano.- Solo pido sinceridad, por mucho que sepaís que me va a doler, ¿Vaís a volver, para seguir matando gente inocente?.- Todos se me quedaron mirando incredulos por lo que acababa de decir, mi hermano se levantó y se puso enfrente mía. Respiré ondo, sabía lo que iba a decir, pero lo quería oír decir de su boca, para dejar la relación que teníamos de hermano a hermana.

- Bella, no se como sigues insistiendo si ya sabes lo que te voy a decir, me debo a este país, y voy a luchar hasta mi ultimo aliento, y a tu pregunta, si, si vamos a Afganistan, para matar gente "inocente", como tu dices.- Me puse tan furiosa que empecé a pegarle con todas mis fuerzas, sentía como lloraba sin parar, como podía decir eso, ¿A caso el era un mounstro? Dejé de pegarle y me tiré al suelo a seguir llorando, me dí cuenta que mi hermano me cogía de los brazos, pero yo me sacudí de ellos.Angela se acercó a mi para llevarme a mi habitación ya que no tenía fuerzas.

-Jonathan, no me toques, ni se te ocurra, como tu dices sabía la respuesta incoerente que ibas a decir, pero yo también voy a decir una incoerente, tu y yo emos terminado, me da igual si te mueres, ¿Me as entendido? Para mi ya no eres nada mío.- Sentí una mano que me pasaba por la cintura, pero no era la de Angela, si no la de Jacob. Cuando subimos a mi habitación me tumbé boca a bajo en la cama, me sentía muy mal, la habitación me daba vueltas, escuché un repicar de la puerta, pero no dije nada y seguia llorando.


  







fiesta

Pov Bella

Cuando saludé a los hermanos de Edward le dije que me tenía que ir, no se que me pasaba, pero ese sentimiento que tenía cuando le conocí se fue por complento cuando conocí a otra persona.

Estabamos mis compañeros y yo el la playa Ladoga, disfrutandso un poco de los pocos rayos de sol que se dejaban ver, Edward era un chico muy simpático, atento, educado… Pero no sabía con certeza lo que sentía en esos momentos. De pronto Angela me sacó de mis pensamientos.

-Tierra llamando a Bella- Me giré- ¿Te apuntas a surfear?, el agua esta mas cálida que otras veces.- Me lo pensé detenidamente, pero asentí. Angela me dejó su otro traje de neopreno, ella tenía dos por si le pasaba algo al que tenía puesto. Cuando me lo probé todo el mundo me silbaba y me decia que bien que me quedaba, y como no me sonrojé.

Estuvimos como una hora o así surfeando, la verad no sabía como pero el agua estaba medianamente calentita, salimos del agua tiritando, sobretodo yo, me puse una toalla encima para por lo menos intentar secarme un poco. Estuve hablando con Angela y con Kevin un buen rato, cuando sin darnos cuenta escuchamos unos pasos aproximarse, nos dimos los tres la vuelta a la vez. Esa fué la primera vez que le ví.

Un chico alto, moreno, los ojos eran de un marrón cobrizo, la verdad es que era muy guapo, le miraba fijamente a los ojos como el a mi, no se que me pasaba esto no lo había sentido con nadie, con Edward tampoco, el era guapo, amigable, sencillo, pero no sabía cien por cien lo que sentía por el.

-Hola- Este habló, era tan guapo… suspiré sin darme cuenta.

-Bella, estos son Jacob, Quil y Embry.- Quil el era mucho mas bajo que ellos dos por lo que se suponía que era mas pequeño.

-Encantada.- Estreché su mano, cuando nuestras pieles se rozarón sentí como una corriente electrica, no se el sintió lo mismo, ya que se pusó muy nervioso.

-Chicos, ¿Os apuntais a una hoguera azul?- Dijo Kevin, hacía muchisimo tiempo que no iba a una hoguera. Eso me recoraba que me iba a llamar Regi, Regi era una amiga de Brasil, creo que era la única que sabí lo que me pasaba.

-Chicos ahora vengo tengo que hacer una llamada, reserbarme algunas nubes jejejejejeje.

POV Jacob

No sabía lo que me pasaba con esa chica, a la vista estaba que era guapa, estaba muy atractiva con el traje de neopreno que dejaba ver sus curvas, y la forma de sus pechos. En ese momento sintió como le daban un codazo, me giré y ví a Jessica. Esa chica no se daba por vencida, nada mas verme hace un año me tiró los tejos y no paraba, ya me enpezaba a hartar.

-Hola, olle ¿Tienes algo que hacer el fin de semana?- Rodé los ojos, como podía ser tan pesada, pero me harté y rebenté.

-Mira dejame empaz eres la chica mas pesada que e conocido en toda mi vida, si quieres ligar con alguien vete por otro, por que yo no te voy a aguantar mas.- Me dispusé a irme a mi casa, pero solamente la idea de estar mas tiempo con Bella, me llenaba mas ganas de estar junto a ella. Se sentó en el centro del circulo, a la dercha de ella estaba Angela, y a la izquierda yo. Angela que era mi hermana notaba que sentía algo por Bella por lo que me dijo que si la quería conocer mas que me sentara, menos mal que mi padre me dejó ir al instituto donde iba mi hermana. Cuando miré el reloj eran las dos y media de la madrugada, que rápido había pasado el tiempo. Pero no me disgustaba por que la vería al día siguente. Entonces senti una palmadita en mi hombro, era Bella.

-Oye ¿Me puedes decir la hora?- Miré el reloj, 2:42

-Las dos y cuarentaidos, que rapido pasa el tiempo ¿No?- Le sonreí, al mismo tiempo que ella también sonreía, entonces se levantó.

-Bueno chicos, me tengo que ir seguro que mi madre esta echa una furía y creo que las vuestras tambien.- Se rió, me encantaba verla sonreir, era tan delicada y preciosa…

-¿Qué hora es? preguntaron todos

-Casi las tres de la mañana- Todos empezaron a levantarse con prisa, y empezarón a recoger todo. Cuando solo quedabamos Angela, Bella y yo, la ofrecimos llevarla a su casa, en menos que canta un gallo estuvimos enfrente de su casa, era enorme, comparada con la mía.

-¿Quereís quedaros a dormir? A mi madre no le daría ningun problema.- Mi hermana y yo nos miramos y asentimos- Esta bien, esperar en el salon, enseguida bajo- Nos sentamos en el sofá, era muy comodo, era marron clarito con detalles en marrón oscuro. Las paredes eran de color verde intenso, pero sin llegar a ser abrumador, el comedor estaba conectado a la cocina que solo tenía una barra de madrea de separación, era de madera como agrietada, que así le daba como un toque rústico.
Mi hermana y yo escuchamos unos pasos y nos dimos la vuelta. Vimos a la madre de Bella, era muy delgada y tenía una sonrisa en el rostro, al lado estaba Bella con su pijama puesto, era de Betty Boop, eran unos pantalones cortos, le llegaba un poco mas por debajo de la nalga y la camisa era roja de tirantes, con un poco de escote, y en el centro tenia la imagen de Betty Boop sentada con las piernas cruzadas y metida en un cocctel.

-Hola, encantada, soy la madre de Bella, me imagino que no teneís pijamas- Negamos con la cabeza- de acuerdo, Bella hija subelos arriba y dales un pijama.- Esta asintió.

-Venid- dijo mientras subía las escaleras, la seguimos, cuando subimos las escaleras, mi hermana y yo nos quedamos paralizados de lo grande y largo que era el pasillo, mientras que caminabamos iba contando las habitaciones, en total diez, Madre Mia.- Angela, entra en esa habitación y busca en mi armario el pijama que quieras, menos el que veas con una bolsa, Jacob acompañame- La seguí hasta que estuvimos enfrente de unas puertas corredizas, las abrió, me quedé impresionado. Había muchas cosas de la guerra y de la mili, me daba miedo hasta pisar el suelo de esa habitación.
Bella me hizo un gesto para que entrara.

-Es la habitación de mi hermano, siempre que viajamos le ponemos una habitación- Notaba un deje de tristeza, me encaminé a ella y me senté al lado de ella.- Mi hermano esta en Afganistán con un primo mío.- Empezó a llorar y no pude evitar abrazarla, pasó mis manos por mi cintura, sentí como una corriente, igual que cuando estrechamos las manos en la playa.- Le rogué a mi hermano que no fuera, que sabía que era muy peligroso, no perdonaría en la vida si algo les llegara a pasar.- Dijo entre sollozos.

-Bella mirame- Alzó la vista, tenía los ojos inchados de tanto llorar- Tu hermano y tu primo van a estar muy bien, ya lo verás cuando los veas en el aeropuerto.- Tocarón la puerta, era mi hermana.

-Bella ¿Qué te pasa?- preguntó mi hermana.

-Nada- dijo ella mientras se quitaba las lágrimas- Solo que me e acordado de algunas cosas, pero bueno…- Dijo mientras se levantaba- Haber… esto, pilla- Me lanzó unos pantalones por la rodilla y una camisa blanca cómoda, mi hermana tenía un pijama negro, como no… y tambien con unas claveritas.

-Olle Bells, ¿Por qué no te podía coger el que estaba dentro de la bolsa?- Bella se carcajeó-

-Mas que nada por que si te ve mi madre con ese pijama nos mata a todos- seguía riendo sin parar, era tan agradable verla así- Ese pijama esta echo a medida y es de dolche gabanna, y los zapatos que habían debajo también jajajajajaja.- Mi hermana se quedó con la boca abierta.

-Madre Mia, ¡No me lo puedo creer!- La noche pasó muy animada, su madre llamo a una pizzería de las buenas y nos trajeron tres familiares, yo me comí una enterita, y entre Bella, mi hermana y su madre se comieron otra, al final tuvieron que meter la otra pizza en la nevera. Angela y Bella se fueron a dormir a la litera y yo a la cama de al lado de la litera. Para mi todo eso era lo mas feliz y divertido que me a pasado en toda la vida.

conocidos

No me podía creer que Edward estudiara aquí, ahora cada día tendría mas ganas de venir, para poder verle, se me olvidó preguntarle que si quería comer conmigo, que idiota, como se me pudo pasar.

Sonó la campana del almuerzo, cuando salia, una chica se me acercó, me sonaba pero…ah! Era ángela

-Hola, ¿Te sientas con Jessica, conmigo y con los demas en el almuerzo?- Asentí

-Que pasa amiga- dijo Kevin haciendose el chulito, era unos de mis nuevos amigos, el y yo estabamos juntos en la clase de matematicas avanzada, con Angela estabamos en español y ciencias, y con Kevin estaba en fisica, química y tecnologia, la verdad, estaba muy a gusto con todos ellos, pero mas con Edward, que coincidiamos en las demas clases.

Me levanté a coger mi comida, me acompañó Angela, cogimos una hamburguesa de tofu y un zumo de maracuyá, mi fruta favorita.

-Hola- Al escuchar su voz sonreí ampliamente

-¡Hola!, ¿Qué tal las clases?- Pregunte con animo

-Aburridas como siempre, ¿Te parece bien que a la salida de clases te presente a mis hermanos?- Me quedé con la boca abierta, si, si, si, digo…-

-Claro, adiós Edward- Nos dimos un abrazo, y se fue directo a su mesa del comedor.

-¿Conoces a Edward Cullen?- ¿Cómo?¿A que venia eso?

-Claro que lo conozco, coincidimos en el avión de Brasil a Moscú- Le estuve contando toda la historia mientras terminabamos de comer.

-Me parece muy raro, mira, los Cullen no son muy habladores con los demás, solo hablan entre ellos, mucha gente les a invitado a fiestas pero nunca iban- Lo que me quería decir en pocas palabras es…, que son unos raritos.

-A mi no me parcen raritos, alomejor es que nos les gusta juntarse con gente, por… yo que se, alomejor por algo que han vivido, o simplemente que no quieren.-

Estavamos terminando de comer cuando vinieron Mike y Carlos.

-Hola chicas, ¿venis a Ladoga?- Puse una mueca como que no sabía lo que era

-Ladoga es un lago cerga de Jarkov ¿Te vienes?- Dudé- Venga te lo vas a pasar muy bien, además por la noche vamos a hacer una hoguera- La idea no estaba mal, pero debería decirselo primero a Edward para que no hicieramso planes estos días. Aunque fuera lo contrario lo que quería hacer. Salimos de clases para irnos a nuestras casas, estuve esperando en la puerta de la clase de Edward para que me presentara a sus hermanos.

-Hola, Bella- Me saludó y me dio un abrazo.

-Hola, ¿Vamos?-Me ofrecí

-Claro, pero antes tengo que decirte una cosa-Mi corazón empezó a latir a mil por hora y notaba como la sangres llegaba a mis mejoillas poniendose rojas como un tomate.-Estos días no podemos quedar, mi padre a echo un viaje para la familia, nos vamos al Norte de rusia- Menos mal, cada uno hacía lo suyo

-Esta bien, ademas te iba a decir que estos días yo tampoco podía quedar, mas que nada por que me voy a Ladoga, todos me dicen que el lago es precioso- le soreí. Estuvimos hablando hasta que llegamos a donde estaban sus hermanos

-Hola chicos, os presento, Bella.

POV Edward

Leí los pensamientos de Bella con discrección para que por lo menos tuviera su espacio personal, si es que podía estando yo cerca. Llevaba unos días llendo a su casa para verla desde la copa de el arbol enfrente de su ventana, me fascinaba cada vez que la veía respirar, durmiendo y cuando decia cosas dormida. Cuando dieron las siete me fui a mi casa para darme una ducha y cambiarme de ropa. Llegamos mis hermanos y yo a el instituto, estuve esperando muchisimas horas para porfin estar con Bella. En ese momento la olí en el aire y no dudé en leer sus pensamientos. De pronto se me borró la sonrisa

El timbre sonó

-Hola, Bella- Le dije, y le dí un abrazo, me encantaba poder estar así con ella

-Hola, ¿Vamos? Me dijo

-Claro, pero antes tengo que decirte una cosa- Notaba como su corazó empezaba a latir como si se le fuera a salir del pecho. Me encantaba cuando se ponía así, y mas cuando se sonrojaba- Estos días no podemos quedar, mi padre a echo un viaje para la familia, nos vamos al Norte de rusia- Odiaba tenerla que mentir, pero si ella era feliz yo tambien lo era

-Esta bien, ademas te iba a decir que estos días yo tampoco podía quedar, mas que nada por que me voy a Ladoga, todos me dicen que el lago es precioso- me sonrió. Caminamos hablando de cosas normales, como las clases… nuestra familia…, te todo un poco. Cuando llegamos donde mis hermanos sentí como Bella se ponía tensa. No paraba de decir por su mente: ¿Qué hago yo aquí? Ay dios que vergüenza, ¿Y si no les caigo bien?. Sonreí ante sus comentaios en su mente, era tan delicada… Suspiré. Llegamos enfrente de mis hermanos y ya me empezaban a acosar mentalmente.

Emmet: Edward, ya verás como se pone Rose, preparate para lo peor.

Rose: Edward eres un imbecil, sabes muy bien que noy hay que estar tan cerca de los humanos. Estupido, estupido.

-Hola chicos, os presento, Bella.- Rosalie respondió con un simple “hola”, después de que todos se presentaran, me despedí de Bella, ya que debía irse con sus amigos a Ladoga. No me podía permitir estar en esa playa aunque fuera el ultimo lugar en el mundo en el que me pudiera proteger.

Suceso inesperado

Nunca me hubiera imaginado que Edward me llamaría, estuve toda la noche pensando en el, en como sería cuando algún día le viera otra vez.

Solo faltaba dos días para ir a mi nuevo instituto. Cuando desembalamos todas las cosas me fui directamente a comprar el material escolar y los libros, a veces me echaba unos paseos por el barrio para acomodarme mejor al ambiente, normalmente donde yo vivía hacía 10º bajo cero, un frío descomunal, para mí.
Mi madre se fue un día después de llegar, ella trabajaba casi todo el día, así que casi siempre me quedaba sola.

Dos días después…

-¡Mama!, me voy al insti, adiós- Salí pitando de mi casa, se me hacía tardísimo. Lo que yo no sabía era que no me venían a recoger como lo hacían en mi antiguo instituto, la primera cosa que iba a echar de menos. Me cogí el coche de mi madre para llegar a tiempo a clases. Cuando estaba en la puerta me sorprendí al ver como era de grande, las puertas de el instituto eran de color blanco. Salí del coche y me dirigí hacia la entrada, todo el mundo me miraba como si fuera una pieza de caza. Fui a secretaria a pedir mis horarios.

-Buenas, soy Isabella Swan, vengo a por mi horario- La señora tendría unos cincuenta y tres años, tenía el pelo canoso y sus ojos eran de un color marrón oscuro.

-Claro cariño, espera un momento, toma, bienvenida querida.- Que amable, pensaba que aquí eran mas rudos, o al menos eso era lo que creía.


POV Edward


Desde que le conté a mi familia que ella era humana no dejaban de criticarme, bueno solo mis hermanos, tenía muchísimas ganas de conocerla mas a fondo, Bella, mi Bella.

Ya era el día de ir otra vez a las aburridísimas clases del instituto, sin ella ya nada tenía sentido. Me di una ducha y me vestí. Baje en menos de un segundo las escaleras, me fui al porche y cogí mi BMV gris con los detalles en negro, todavía no habían salido a los concesionarios. Conduje lo mas rápido posible, y en menos de 15 minutos estaba en la puerta del instituto, aparqué en la plaza que teníamos mis hermanos y yo para nuestros coches. Abrí la puerta y una oleada de efluivos entró a mi coche, pero solo había uno que me conocía de memoria, el de Bella. Me sentí muy alegre, ella estaba aquí, en este mismo instituto, no me lo podía creer. Entré rápidamente siguiendo el olor de Bella, cuando me paré en la puerta de secretaria ahí estaba ella, con su pelo recogido en una coleta de caballo. Me acerqué lentamente y le di dos palmaditas en el hombro

Se giró

-¿Edward? ¿Pe-pero como?¿Estudias aquí?- Parecía muy nerviosa aunque yo también lo estaba, no paraba de decir en su mente: es el, no me lo puedo creer, que feliz estoy, hoy es el día mas feliz de mi vida.- La abracé aspirando todo ese aroma que tanto echaba de menos, en ese mismo instante quería besarla, pero mis fuerzas por mantenerla viva eran mas grandes. Sentía como toda la gente nos miraba. Todos pensaban que era prima mía o algo, mas que nada por que nunca nos juntabamos con nadie mas, que no fuera nuestra familia

-Hola Bella, si, si estudio aquí, me tuve que ir durante un tiempo,por motivos personales¿Y tu, que haces estudiando aquí?- Estubimos hablando hasta que se tuvo que ir a su primera clase, me dolia mucho alejarme de ella, pero era lo que había, despues de mi clase me iria a secretaria a que me cambiaran los horarios, para así coincidir con las clases de Bella. Ya se hacía la hora de ir a comer, bueno hora de comer para los humanos.


Nuevo comienzo

Cuando salimos del aeropuerto me metí en el coche para irme a la que sería mi nueva casa, y eso significaba, instituto Nuevo, amigos nuevos, cada vez que iba a un lugar distinto, perdía la esperanza de encontrar un novio o una Amistad para siempre.

Ya estabamos en la casa nueva, era preciosa, las vigas de las casa eran de color blanco y la pared de color fucsia electrico, cuando entramos el parqué era de un color Madera claro, aunque algunos eran oscuros. Subí las escaleras de hierro para conocer mi nueva habitación, nada mas abrir la puerta vi una cama enorme, las sabanas eran de color verde con flores azules, dejé las maletas en el respaldo de la cama para tirarme en ella.

-Que cansancio- bostecé, la cama era muy esponjosa, cada vez que cerraba los ojos recordaba a Edward, en ese momento me dí cuenta que tenia el teléfono de el, no me atrevía a llamarle, por si pensaba que era una pesada, seguía pensando en si llamarle o no cuando me sonó el móvil.

-¿Diga?- ponía desconocido

-Hola Bella, soy Edward- en ese momento me caí al suelo por la sorpresa, era el, no lo podía creer.

-¿Bella?¿Estas bien?- Cogí rápidamente el móvil

-Si… si estoy bien, solo es que me e caí de la cama- Escuché una risita por el móvil- olle… no te rías que me hecho daño jajajajaja

-Tienes razón, perdón, ¿Y como te fue el viaje?-“bien, pensando en ti” si hombre como para decirle eso.

-Bien, pensando en el instituto, mis antiguos amigos… de todo un poco










Pov Edward

- Bien, pensando en el instituto, en mis antiguos amigos… de todo un poco.- Me encantaría poder estar allí abrazandola y diciéndola que todo estará bien, tenía muchisimas ganas de volverla a ver, con esos ojos chocolate en los que tanto me perdía.-¿Y tu?

-Tambien e estado pensando en todo, además no puedo dejar de pensar en una persona- Esperaba que pillara la indirecta pero parecía que no, me sentí muy mal por lo que la estaba haciendo, cuando iba a seguir hablando sentí un efluivo muy conocido, era mi hermana, tocaron la puerta.

-Cuando puedas baja que queremos hablar contigo- Le intenté leer la mente pero solo tarareaba una canción, me conocía demasiado, al igual que toda mi familia estaba pensando en otra cosa.

-Bella hablamos mas tarde, es que tengo que bajar a hablar con mis padres, te llamo luego, adiós.- No quería colgar pero no sabía lo que se tramaba mi familia.

-Vale… adiós Edward- dijo con tono triste.

Me bajé de la cama, y me fui al salón, en menos de un segundo me senté entre Carlisle y Rosalie, pero algo iba mal, la chica que tenía enfrente no la conocía, ni tampoco quería hacerlo, porque yo ya tenía mi alma gemela, Bella... . Mis hermanos me llevaban casi todos los años íbamos a distintos países, o si no me las traían, para saber si encontraba a mi compañera. Carlisle y Esme estaban en contra de todo esto, pero por la insistencia, cedieron.

-Bueno Edward creo que ya sabes porque estas aquí.- Asentí- Ella se llama Anna, viene de España, Madrid…-Antes de que siguiera, levanté la mano.

-Mama, papa, hermanitos, no quiero que estéis así toda la eternidad, así que… quería deciros que ya e encontrado la mujer de mi existencia. Se llama Bella, es de EE.UU., y se acaba de mudar aquí.- Cuando terminé, Alice se levantó para darme un abrazo, mientras ella pesaba: que bien, me alegro mucho por ti hermanito, la quiero conocer ya para ir de compras.

Emmett: por fin una peleílla amistosa con una novata en la familia-

No caí en la cuenta que no les dije que era humana, mejor prevenir que curar.

-Ehhhhhhhhhhh… ahí una cosa que no os he dicho… es…. Humana.

Todos: ¿¡Que!?