Nunca me hubiera imaginado que Edward me llamaría, estuve toda la noche pensando en el, en como sería cuando algún día le viera otra vez.
Solo faltaba dos días para ir a mi nuevo instituto. Cuando desembalamos todas las cosas me fui directamente a comprar el material escolar y los libros, a veces me echaba unos paseos por el barrio para acomodarme mejor al ambiente, normalmente donde yo vivía hacía 10º bajo cero, un frío descomunal, para mí.
Mi madre se fue un día después de llegar, ella trabajaba casi todo el día, así que casi siempre me quedaba sola.
Dos días después…
-¡Mama!, me voy al insti, adiós- Salí pitando de mi casa, se me hacía tardísimo. Lo que yo no sabía era que no me venían a recoger como lo hacían en mi antiguo instituto, la primera cosa que iba a echar de menos. Me cogí el coche de mi madre para llegar a tiempo a clases. Cuando estaba en la puerta me sorprendí al ver como era de grande, las puertas de el instituto eran de color blanco. Salí del coche y me dirigí hacia la entrada, todo el mundo me miraba como si fuera una pieza de caza. Fui a secretaria a pedir mis horarios.
-Buenas, soy Isabella Swan, vengo a por mi horario- La señora tendría unos cincuenta y tres años, tenía el pelo canoso y sus ojos eran de un color marrón oscuro.
-Claro cariño, espera un momento, toma, bienvenida querida.- Que amable, pensaba que aquí eran mas rudos, o al menos eso era lo que creía.
POV Edward
Desde que le conté a mi familia que ella era humana no dejaban de criticarme, bueno solo mis hermanos, tenía muchísimas ganas de conocerla mas a fondo, Bella, mi Bella.
Ya era el día de ir otra vez a las aburridísimas clases del instituto, sin ella ya nada tenía sentido. Me di una ducha y me vestí. Baje en menos de un segundo las escaleras, me fui al porche y cogí mi BMV gris con los detalles en negro, todavía no habían salido a los concesionarios. Conduje lo mas rápido posible, y en menos de 15 minutos estaba en la puerta del instituto, aparqué en la plaza que teníamos mis hermanos y yo para nuestros coches. Abrí la puerta y una oleada de efluivos entró a mi coche, pero solo había uno que me conocía de memoria, el de Bella. Me sentí muy alegre, ella estaba aquí, en este mismo instituto, no me lo podía creer. Entré rápidamente siguiendo el olor de Bella, cuando me paré en la puerta de secretaria ahí estaba ella, con su pelo recogido en una coleta de caballo. Me acerqué lentamente y le di dos palmaditas en el hombro
Se giró
-¿Edward? ¿Pe-pero como?¿Estudias aquí?- Parecía muy nerviosa aunque yo también lo estaba, no paraba de decir en su mente: es el, no me lo puedo creer, que feliz estoy, hoy es el día mas feliz de mi vida.- La abracé aspirando todo ese aroma que tanto echaba de menos, en ese mismo instante quería besarla, pero mis fuerzas por mantenerla viva eran mas grandes. Sentía como toda la gente nos miraba. Todos pensaban que era prima mía o algo, mas que nada por que nunca nos juntabamos con nadie mas, que no fuera nuestra familia
-Hola Bella, si, si estudio aquí, me tuve que ir durante un tiempo,por motivos personales¿Y tu, que haces estudiando aquí?- Estubimos hablando hasta que se tuvo que ir a su primera clase, me dolia mucho alejarme de ella, pero era lo que había, despues de mi clase me iria a secretaria a que me cambiaran los horarios, para así coincidir con las clases de Bella. Ya se hacía la hora de ir a comer, bueno hora de comer para los humanos.
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